
Copito, un gato que necesita muchos mimos
Desde que está con nosotros el “gatito gordito” he notado ciertas carencias en la rápida dispensación de mis mimos y carantoñas.
No hace mucho, en cuanto tenía alguna necesidad esta era rapidamente atendida.
Pero desde que ha venido a vivir con nosotros el “gatito gordito” necesito más de un maullido para ser atendido rápidamente.
Antes si quería que me taparan con mi mantita, un sólo maullido y el “gato gordo” corría raudo a arroparme. Si el agua de mi cuenco no me parecía lo suficientemente clara, un sólo maullido y ya estaba “mi gata” cambiándomela. Si mi pienso se había acabado, pues de nuevo un maullidito y una leve espera al lado del cuenco y ya estaba relleno.
Pero ahora la cosa ha cambiado… No me falta nada de nada pero es que ahora necesito más de dos maullidos para ser atendido como yo me merezco.
Y es que los “gatos gordos” están muy liados con el “gatito gordito“… Un sólo grito suyo y es atendido al instante.
No es que a mi me parezca mal, pero es que yo no estoy acostumbrado a esperar.